La caja terminal óptica multioperador de interior, constituye el punto de interconexión entre la red de distribución de los operadores de servicio y la red de distribución vertical del edificio.
La CMI es el elemento de la red FTTH que aloja el divisor de la segunda etapa de splitter.
Dispone de dos tipos de módulos básicos de apariencia y dimensiones idénticas, que se diferencian entre sí por la capacidad de disponer o no de divisores en su interior (módulo del operador con divisores y módulo del edificio sin divisores), permite apilar varios módulos en función de las necesidades y dispone de capacidad para terminar hasta 48 fibras en adaptadores SC.
Una vez instalada sirve para obtener desde uno de sus puertos de salida, la señal que llegará hasta el domicilio del cliente mediante un puente (latiguillo preconectorizado) hacia el puerto correspondiente en la CMI del edificio que es el punto de inicio de la red de distribución vertical del este.
Las CTOs de interior son de fijación mural y se instalan en el RITI de los edificios que cuentan con ICT.
Pueden actuar también como empalme de continuidad o derivación para los cables de la red de distribución, utilizando el puerto auxiliar.
Tanto el cuerpo de las CMI como los diferentes elementos que alojan en su interior, son fabricados en material plástico ignífugo (baja emisión de humos, cero halógenos, no propagador del incendio) no tóxicos y dermatológicamente seguros.
En general las CTOs de interior disponen de los siguientes elementos distribuidos en dos áreas o compartimentos:
Área izquierda
Aloja en su interior la entrada de cables y el sistema organizador, disponiendo de los siguientes elementos:
Área derecha
Aloja en su interior los elementos para el guiado de cordones de F.O., esta zona está reservada para el guiado de los cordones monofibra entre módulos superpuestos, disponiendo de los siguientes elementos:
Proceso de montaje
En primer lugar, fijamos la base de la CTO a la pared.
A continuación, efectuamos las medidas necesarias para delimitar la longitud y ubicación del sangrado o el pelado del cable en punta (2 m), llevando a cabo el sangrado o pelado de este, así como la elaboración de las trenzas con los filamentos de aramida que servirán de retención.
Una vez practicado el sangrado o pelado del cable lo introducimos en el interior de la CMI utilizando las entradas de cables situadas en el lateral izquierdo del módulo, almacenando a continuación los tubos en paso o en punta, que no vayan a ser utilizados, en la zona de almacenamiento y sujetando las trenzas de aramida en los elementos de retención.
Seguidamente procedemos a localizar la fibra que intervendrá en el proceso de alimentación del divisor, determinando el tubo donde se aloja.
Una vez determinada la ubicación de la fibra, sangramos o pelamos el tubo, de esta manera accedemos al mazo de fibras que alberga y que se encuentra impregnado de gel lubricante, que limpiaremos sirviéndonos de celulosa y disolución limpiadora de fibras.
Posteriormente conducimos el tubo hacia la bandeja correspondiente fijándolo a ella en los elementos de retención.
Las fibras restantes del tubo quedaran en espera de ser almacenadas en la bandeja de empalmes, esta operación se llevará a cabo después efectuar el proceso de fusión y almacenaje de la fibra que alimenta el divisor, facilitando de esta manera el posterior acceso a ellas.
A continuación, alimentamos el divisor de la CTO, fusionando la fibra determinada de la red de distribución con la fibra de entrada del divisor. Actualmente las CTO se presentan preconectorizadas de fábrica por lo que solo es necesario la alimentación del divisor para su puesta en funcionamiento.
Por último, cerramos la tapa quedando la instalación de la CTO concluida.